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martes, 3 de mayo de 2011

COLOSAL.


Yo creo que no hay nada comparable a lo que puedes llegar a sentir en un concierto, un festival o una representación teatral.
Pero no lo digo por ir a verlo, no, yo me refiero a estar allí, encima del escenario .
Y no ver al público, sólo oír cómo te aplauden, cómo se ríen o incluso cómo lloran por lo que TÚ les estás regalando, porqué eso lo que estás haciendo, les regalas tu actuación para divertirlos, para distraerlos por unos minutos de sus problemas cotidianos.
Ver cómo la gente entra a los camerinos después de su actuación,  llena de felicidad. Escucha cómo respiran, están gloriosos, porqué han disfrutado como nunca.
Cómo todo el mundo se apoya y se ayuda aún que sea la primera vez que los ves, qué genial.
Es realmente fortísimo. 
Y cuando estás a punto de salir, que a veces casi explotas y rompes a llorar por los nervios, por la felicidad, por todo. Y pronuncian tu nombre. Das el primer paso. Has salido, ya no hay vuelta atrás, no ves nada salvo la luz que te enfoca. Y empieza tu música, te acercas al micrófono. Aquí. Ahora. Ya. Estás cantando o bailando algo que has preparado durante meses. Dálo todo. Disfruta haciéndolo, porqué sino no sirve para nada. Nota cómo fluye la energía y cómo la gente se queda sin aliento. Es ALUCINANTE. Nótalo, siéntelo, disfrútalo. Ésas son las palabras, y no hay más. Y aquí no hay nervios que valgan, si los tenías, desaparecen como por arte de magia mientras actúas. 
Lo has hecho fenomenal, y la gente te aplaude, te regala su calor a cambio de que tú les hayas regalado tu talento y alegría. 
Reverencia, y vuelta hacia dentro. Todo el mundo te felicita y te abraza, es como una avalancha de felicidad y camaradería. 
No existen palabras para describirlo. 
Bueno, quizá si, COLOSAL.

9 comentarios:

  1. Ya estás en El Semillero. Gracias por participar del proyecto y por difundirlo.
    Eres bienvenida a visitar el blog cuando desees, y todo comentario va a ser bien recibido.

    Saludos

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  2. Lo importante es mover desde allí arriba a sentir algo; el peor castigo es la indiferencia.

    Saludos.

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  3. Tienes razón, debe de ser muy frustrante darlo todo y recibir indiferencia...

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  4. No recuerdo si ya te comenté... estás en El Semillero. Gracias por interesarte en la propuesta.

    Saludos.

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  5. sí, ya me lo dijiste, gracias:)

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  6. He llegado a tu blog por el semillero y tengo que decirte que me gusta mucho tu blog, me encanta como escribes. :)
    Todo eso que escribes yo lo senti cuando hice teatro durante unos cuantos años, y es algo brutal. Es verdad que te olvidas de todo y de todos cuando estas encima de un escenario, el porqué no se cual es, pero es alucinante, jeje. :)
    Te sigo para ir leyendo lo que subas.
    Ahh y bienvenida a blogger, que he visto que tienes poquitas entradas
    Un besito!!!

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  7. Muchas gracias! Ah, sí, yo también te sigo:)

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  8. Hola, pasaba para invitarte al primer concurso de El Semillero. Tenés toda la info en el blog.

    Veo que llegaron algunas personas desde allá, me alegro haber colaborado con este espacio :).


    Gracias, saludos.

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